Con su ininterrumpido tren de polémicas y controversias, el período 1945-1980 constituye la época más atormentada en la historia de las ideas arquitectónicas. La «Nueva Monumentalidad», Ronchamp, la terminal de la TWA, el Neoliberty
En el mismo momento en el que la ideología del Funcionalismo pasaba a convertirse en el paradigma dominante de la época, se desencadenaba una larga sucesión de desencuentros cismáticos entre los propios arquitectos modernos, una situación que llegó a un punto de no retorno con la liquidación de los CIAM en 1959, mucho antes de que se hablara siquiera de ninguna revuelta postmoderna. Con todo, sometida a una constante revisión, la ideología funcionalista mantuvo su primacía durante décadas, lo que indica que había algo en su núcleo interno que los arquitectos valoraban tanto como para mantener su adhesión al credo general, aun cuando objetaban de continuo a un articulado que consideraban estrecho y represivo. Aclarar este aparente contrasentido exige una mirada más detenida a las contradicciones internas del credo funcionalista, en cuyos pliegues radica la explicación de las convulsiones internas que agitaron los debates del período.
David Rivera es historiador y profesor de la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de la Universidad Politécnica de Madrid, donde imparte la asignatura Historia de la arquitectura y el urbanismo en el Departamento de Composición Arquitectónica. Sus principales líneas de investigación están relacionadas con la interpretación y conservación del patrimonio arquitectónico moderno y con el estudio cultural de la arquitectura a través de las artes visuales. Es autor de los libros Dios está en los detalles. La restauración de la arquitectura del Movimiento Moderno, y La otra arquitectura moderna. Expresionistas, metafísicos y clasicistas, 1910-1950. En esta editorial ha publicado, junto con el profesor Alejandro García Hermida, Medio siglo sin paradigma. Conversaciones sobre cultura arquitectónica contemporánea, que recoge entrevistas realizadas a algunos de los críticos e historiadores de la arquitectura más significativos de los últimos cincuenta años. Fue creador y director de la revista Teatro Marittimo, que durante más de diez años, y con la colaboración de numerosos críticos e historiadores, abordó el estudio cultural de la arquitectura a través de su imagen en el cine.