Un coleccionista decidido a poner a salvo en su casa de Tánger el espíritu de la ciudad blanca y un duende que encarna la casa y la ciudad son los protagonistas de este relato destinado a convertirse en una historia de amor. El coleccionista persigue las quimeras del pasado y recopila vestigios de una civilización que tal vez sólo floreció en sueños, mientras que el duende, más sensato y terrenal, exige una trama propia.