La consideración ambiental de dichas áreas se ha ido ampliando con nuevas funciones de tipo social: vinculadas a la mejora de la calidad de vida, de la educación y la salud de las poblaciones locales; económico: centradas en la creación y mantenimiento de empleo y el incremento de la renta per cápita; e institucional: con las que se pretende alcanzar una gobernanza participativa y representativa.