Reunimos los cuatro títulos publicados donde Sigüenza, el considerado alter ego de Gabriel Miró, es el protagonista. Esta tetralogía dista tanto en el tiempo, desde Del vivir (1904), Libro de Sigüenza (1917), Años y leguas (1928) y las póstumas Glosas de Sigüenza (1952), como para abarcar toda la vida del escritor. ¿Y acaso son una especie de memorias? En parte; pero, como todo en Miró, las vicisitudes recogidas aquí cobran un nuevo sentido, que la profesora Palomo, en su excelente prólogo a esta edición, califica como una «geografía emocional».
Y si consideramos que Miró pasa por ser el más exquisito prosista de la lengua española del siglo XX, su lectura se convierte tanto en un deslumbrante viaje por las más sutiles sensaciones como en un asombroso recorrido por el manejo de la palabra.