Los sospechosos son los testigos; cada uno de ellos puede servir de coartada a otro. Por lo tanto, nadie puede haber asesinado a Marcus Chesney. Entonces, ¿por qué está muerto?
Se necesitará a Gideon Fell para desentrañar el misterio en este clásico de la Edad de Oro.
Pocas veces el género policial nos ha deparado una mezcla tal de emoción e inteligencia. Casi nunca de forma tan divertida. Calabuig y Navarro
Las gafas negras hace evidente la suerte que tuvimos de que existiera John Dickson Carr. Se trata, desde luego, de la mejor novela enigma jamás escrita.
Jim Noy