Un día, al salir del colegio, Perlita decide regresar caminando a casa. Hace un día excelente así que se sienta en un prado a disfrutar del sol, de la brisa, de los árboles. Entonces alguien le habla. ¿Quién? Nada menos que un hueso. Pero ¿cómo va a hablar un hueso? Resulta que este sí, porque vivió con una bruja. ¡Y habla por los codos! William Steig despliega en *El hueso prodigioso* un sinfín de asombros, aventuras y peligros. Si Perlita y el hueso quieren llegar sanos y salvos a casa, tendrán que aunar ingenios y confiar la una en el otro.