Según H.P. Lovecraft «Cumbres Borrascosas» es una hito sin igual, no solo como novela sino también en la literatura de terror. Con sus demenciales panoramas de los desolados páramos de Yorkshire y las vidas atormentadas y violentas que en ellos se desarrollan, su marco excepcionalmente cósmico se presta a un horror de índole espiritual y se convierte en símbolo de una transición literaria que marca el surgimiento de una nueva escuela. El inquietante terror de Emily Brontë no es un mero eco gótico, sino la tensa expresión del estremecimiento del hombre ante lo desconocido.
Heathcliff variante del héroe malvado byroniano, un niño raro y misterioso que habla una especie de galimatías, aparece abandonado en la calle y es acogido por la familia Earnshaw. Entre su hija menor Catherine y Heathcliff nace un vínculo más profundo y terrible que el amor humano, una pasión imposible que se prolonga más allá de la muerte.